Eres un héroe, papá

Tú que has sido como el héroe de cada uno de los capítulos de mi vida.

Otro año más nos vemos en la recta final de la carrera. La meta, 19 de marzo, y el objetivo eres tú.

Tú que has sido como el héroe de cada uno de los capítulos de mi vida.

Tú que al mismo tiempo, has sido el villano de cada deseo alocado y adolescente que revoloteaba esta "cabecita". ¿Sabes? He admirado tantas veces que fueras el villano de la prohibición que he amado al héroe en que te has convertido. Del "no juegues con la pelota en el salón" pasamos al "hoy no hay Internet para ti" o al "sal con cuidado y no vuelvas tarde"; El tiempo pasó con nosotros, incluso podría decir que el tiempo pasó de nosotros o nosotros del tiempo, tenemos una charla pendiente respecto a eso, pero sé que para mi, contigo el tiempo es una anécdota que disfrutar en este viaje para después poder proyectar en el devenir.

Es una satisfacción ser consciente de que detrás de cada uno de mis pasos has estado tú: firme, seguro, simpático, para acompañar cada una de las caídas.

Tú has sido como la ventana al mundo en cada uno de los momentos de mi vida. No he podido presenciar mejores vistas que las que compartíamos en nuestra playa, en las excursiones, en los viajes, en los paisajes. Cualquier momento queda grabado como un paraje inigualable, por ti, contigo.

Pero por encima de todas las cosas, me enorgullece tu tenacidad, tu persistencia y tu trabajo, no sabes lo que has sido.

Me has enseñado que por delante de los hobbies de uno, están los sueños de dos, y que siempre, siempre, debes estar cerca de la gente que quieres, aunque sea a kilómetros de distancia. Tú que renunciaste a tu sueño por una vida nueva que ya no era de uno, sino de dos, y de dos esa vida fue de cuatro y acabamos siendo cinco. Renunciaste a tu sueño para construir uno más grande, un sueño a la medida de cinco, el sueño de nuestra vida. No lo has podido hacer mejor.

Llegamos a este mundo con la maravillosa virtud de sacarte de quicio, empezamos con los lloros a altas horas de la madrugada, sin respetar horarios, ni tradiciones. Además como bien canta Serrat estos "locos bajitos" deshacen todo lo que encuentran a su paso, son pequeños imposibles "Niño, deja ya de joder con la pelota, niño que eso no se dice, que eso no se hace, que eso no se toca". Y vaya si jodíamos con la pelota, eso también nos lo regalaste tú.

Pero, ¿quieres que te cuente lo mejor de todo? Te quiero porque siendo tú mismo nos has dado libertad. Hemos sido libres para jugar, para reír, para llorar, para sufrir, para equivocarnos, para mentir, para estudiar, para viajar, para trasnochar; en definitiva, para ser nosotros mismos aunque en más de una ocasión ser nosotros mismo trajera problemas. Pero hemos sido tan libres que hemos sido felices. Y ser libres no lleva consigo malas formas y carencias de ningún tipo, al contrario, nos has proporcionado la mayor de las riquezas: valores, tradición, costumbres, ética, humanidad, corazón, sueños, propósitos, objetivos, trabajo, y con todo ello, la mayor felicidad. Lo hemos tenido todo, gracias por eso.

Gracias, porque no cambiaría ni un suspiro de los que nos has dado, ni una coma de todo lo que podría describirte.

Has sido un héroe, papá, y ¡qué orgullo!

[Colaboración: Alo García]

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