Maneras de recordar(te)

El primer amor es totalmente real, pero a al vez efímero.

El primer amor no es tu primera relación, no es el primer beso, ni tampoco la primera vez que quieres a tu pareja. El primer amor es aquel totalmente real, pero a al vez tan efímero... Es ese del que no puedes dejar de hablar, en el que no puedes dejar de pensar, incluso, aunque solo queden diez minutos para que llegue. Es ese por el que cada vez que sonríe, tú estás más cerca de ser coronada como la persona más feliz de este mundo.

Un amor al que quieres tanto que hasta parece que en ocasiones duele, y así es en realidad, duele pensar que tu felicidad y tu tristeza vienen, en gran parte, por la misma persona. Esa que al mismo tiempo te hace libre pero que también te tiene prisionera de sus manos; de sus ojos; de sus labios, los cuales te pasarías horas besando; de su mirada, a la que harías un monumento y, aún así, nadie conseguiría comprender su perfección.

Ese es el primer amor, aquel que tiene fuerzas para ser también el último, aunque no siga ya con nosotros, aunque nuestros caminos se separen. Ese que siempre, siempre, va a tener dedicado un pequeño rincón en tus recuerdos.

Y sí, es justo ese en el que estáis pensando ahora.

[Colaboración: Laura López]

Estudiante de periodismo, o al menos lo intento. Enamorada de la radio hasta las trancas, y unas con ganas de escribir incesantes. Potterhead súper declarada. Mi amor se divide entre Madrid y Andalucía.
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