Por qué

Es posible que él si fuera para mí, pero yo no para él.

Es posible que él si fuera para mí, pero yo no para él.

Que avancen los días, las semanas y los meses no vale de mucho cuando has decidido condenarte a la tristeza perpetua y prácticamente inquebrantable: por mucho que saltes vuelves a caer inevitablemente en el mismo lugar. No existe escapatoria cuando acechan permanentemente los porqués.

Por qué pusimos el final a una historia que prometía ser interminable. Por qué nos rendimos. Por qué de la noche a la mañana lo que era fácil se volvió tan complicado. Por qué nos empeñamos en ser lo que no éramos. Por qué no fuimos simplemente lo que sabíamos ser. Por qué renunciamos. Por qué quisimos ponernos en contra del viento en lugar de simplemente dejarnos llevar. Por qué sigo enganchada. Por qué sigo esperando. Por qué seguir buscando su reflejo si hace demasiado tiempo que no somos como espejos. Por qué a veces tengo ganas de llorar por esto y por qué a veces incluso me permito hacerlo. Por qué nadie más me hace daño. Por qué nadie más me hace cosquillas. Por qué tanto cinismo hacia todo lo que vino después de aquel domingo. Por qué se quedó con todo mi entusiasmo. Por qué dejé que se llevara mi alegría. Por qué salgo corriendo cada vez que veo a una pareja que se quiere. Por qué nadie me quiere a mí. Por qué no me dejo querer. Por qué me dejó de querer. Por qué. Por qué. Por qué.

¿Es posible que él si fuera para mí pero yo no para él?

Por qué | The Idealist

Soy periodista y trabajo como editora de contenidos para web. Me gustaría ser constante, un poco más alta y menos sensible, pero sobre todo me gustaría ser escritora.
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