Si eres listo

Aprenderás que solo se dan las buenas noches a quien te da los buenos días.

Aprenderás que solo se dan las buenas noches a quien te da los buenos días. 

Que nadie te impone la felicidad y aún menos la tristeza, la primera es cuestión de actitud y de la segunda olvidémonos de ella. Que ser feliz también es irse o saber decir basta. Que no necesitas a nadie que no te quiera en su vida. Porque en algún lugar, existe una persona que está deseando ser tu todo, y te querrá con tus defectos y virtudes...  y si no existe, ya estás tú para quererte

Que nadie merece tus lágrimas porque quien las merezca jamás te hará llorar. Que la vida es demasiado corta como para transitarla de puntillas. Por eso no cambies, no dejes de creer, de sentir e inténtalo de nuevo. 

Te darás cuenta de que no todos los trenes te llevarán al destino que tú quieras, que algunas veces es mejor ir andando, pillar un bus o sencillamente mirar el paisaje y seguir esperando. Por eso, si te apetece olvídate del trayecto. Gírate y busca un choque inesperado porque puede ser que de esa casualidad salten chispas.

Aprenderás que no es lo mismo hacer el amor que follar. Que no es lo mismo amar que te quieran. Y que la mayoría de las veces pensamos mucho y sentimos poco. Que la felicidad, el cariño o la amistad deben estar acompañados con hechos, no con promesas. Al fin y al cabo por esos momentos estamos pagando con la moneda más cara que tenemos, nuestro tiempo. Que cada minuto cuenta, por eso importa con quien lo estamos compartiendo. 

Y es que es mejor tener a alguien que quiera equivocarse con nosotros, que quiera aprender con nosotros a alguien que solo quiera contar aniversarios para maquillar la rutina del día a día. 

Aprenderás que las dificultades preparan a persona comunes para destinos extraordinarios. Así que sueña. Nunca dejes de soñar. Nunca pienses que tus sueños son demasiado grandes.

Y es que mi abuela siempre decía, que los muertos reciben más flores que los vivos, porque el arrepentimiento es mucho más fuerte que el sentimiento de gratitud.

Por eso si vas a vivir, vive. Porque solo lo vamos a hacer una vez. Reflexiona sobre lo que hiciste mal. Repite los momentos con las personas que quieres y disfruta de ellas. 

 Y sobre todo, da las buenas noches a quien te da los buenos días.

Disléxico hasta la médula. Estudiante de Artes Escénicas convertido a escritor de corazón. Un mundo sin prosa y verso, sería un mundo sin amor y sentimiento.
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