Siente la vida

Vengo a haceros una pregunta. Una pregunta importante.

¿Sentís esa alegría profunda por estar vivos? ¿Por poder disfrutar del día a día? Puede que tengas un día horrible, o una semana horrible; puede que lo que tengas es, incluso, un mes horrible (aunque permíteme dudarlo). En fin, que puede que las circunstancias no sean las más idóneas para sentir toda la felicidad de la que eres capaz. Pero escucha atentamente:

La vida es increíble. Si no te das cuenta, es que tienes una venda en los ojos, tapones en los oídos, pinzas en la nariz. Ver el sol brillando, aunque sea con esa luz tenue que nos llega detrás de las pequeñas nubes que encapotan el día, pero brillando; y todos los colores que nos llegan y que, increíblemente, se fusionan para crear un mundo lleno de matices. Oír todos los sonidos que nos ofrece el día, aunque sean de coches y maquinas excavadoras. No es lo más adecuado, pero son sonidos que nos recuerdan que estamos vivos, en medio de una ciudad que ebulle de energía. Oler todos los increíbles aromas que nos llegan, desde el olor a alcantarillado al magnífico olor a tierra mojada, el cual recibimos incluso antes de que caiga el agua sobre el suelo, o el increíble olor a café recién hecho.

Si no te das cuenta, quizás tengas una tela enganchada a la lengua, o un plástico recubriendo toda tu piel. Poder saborear las increíbles delicias que se nos ofrecen a diario. Cosas dulces, saladas, amargas. Desde el chocolate a un sandwich mixto. Poder tocar las alucinantes texturas que están a nuestro alrededor. Desde una lija a una sábana recién lavada con suavizante. Desde una caricia de una persona, a acariciar a tu mascota. Desde el frío tacto de la barra del autobús hasta la cálida sensación de un vaso de leche recién salido del microondas. Eso es increíble.

Por favor, ¡quítate los plásticos, telas, pinzas, tapones y vendas que no te dejan apreciar lo magnífico que la vida nos ofrece día a día! La cantidad de sensaciones que recibimos nada más despertarnos! Esa vorágine de información que nos sitúa en el centro de nuestra habitación, nuestra ciudad, nuestro Universo. Por favor, aprecia la vida. Aprecia todo lo que se te ofrece día a día.

No uses excusas para defender tu ingratitud o tu decepción. Busca excusas para defender tu gratitud hacia un nuevo día, o tu esperanza por lo que está por venir.

Puede que tengas un día horrible, o una semana horrible; puede que lo que tengas es, incluso, un mes horrible (aunque permíteme dudarlo). Pero escucha atentamente. ¡La vida es increíble! ¡VIVE!

Graduado en Derecho, estudiante de máster, ciudadrealeño de nacimiento y madrileño de adopción/elección. Aprendiz de ilusionista y de escritor. Amigo en potencia (para desconocidos) y en acto (para ya íntimos). Ni el fuego ni internet; el mejor invento ha sido la escritura.
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