Tengo (y no tengo)

Tengo un email desafiante en la carpeta de borradores que quiero mandar pero no me atrevo.

Tengo un email desafiante en la carpeta de borradores que quiero mandar pero no me atrevo.

Tengo más de 180 despertares deseando que todo haya sido un mal sueño. También tengo una taza escondida detrás de todas las demás porque la usé una vez creyéndome valiente y casi me muero de la pena.

Tengo miedo, ¿por qué no decirlo?, y también un montón de planes que ya no podrán ser y varias ciudades que de repente han desaparecido del mapa. Tengo la emoción a flor de piel, un nudo asfixiante en la garganta y un dolor terrible en las entrañas. Una ruta que no comienza. Un paseo que se queda a medias. Una sudadera que solo huele a mi armario y unas cuantas camisetas que tuve que poner donde no pudiera verlas a diario.

Tengo varios discos que amenazan con destruirme y unas cuantas fotos metidas en una caja dentro de un armario que he cerrado con llave. Tengo un montón de cosas que contarte y otras tantas que no quiero que sepas jamás. Un recuerdo de poco valor pero muy preciado que no he podido sacar de mi cartera y que parece que me escupe tu imagen cada vez que la abro.

Un billete de tren. Un libro de poesía. Media botella de Albariño. Una reserva para cenar cada martes. Dos entradas para un concierto. Tu contacto para avisar en caso de emergencia. Tus lágrimas pegadas en mi hombro, las mías disueltas en cervezas.

Soy periodista y trabajo como editora de contenidos para web. Me gustaría ser constante, un poco más alta y menos sensible, pero sobre todo me gustaría ser escritora.
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