Tú no quieres amores de verano

Tú no quieres a alguien desconocido que se acerque y se asombre de los ojos tan bonitos que tienes a las 2 de la mañana.

Llega el verano, y sus amores. Amores correspondidos, amores que consumen, amores con fecha de caducidad, amores infinitos. Todas tus amigas buscan esa historia con la que quedarse el resto del año. Todas, excepto tú.

Tú no quieres a alguien desconocido que se acerque y se asombre de los ojos tan bonitos que tienes a las 2 de la mañana. Ni a aquel que te invite un domingo al cine porque cuando te vio “supo que eres la chica de su vida (o de este verano, más bien)”. Tú lo que quieres es verle a él. Al chico que solo ves en esta época del año. A aquel que durante el año no dedicas ni un segundo a recordarlo porque sabes que solo os reencontraréis en verano, hagas lo que hagas.  

Y lo más maravilloso de todo es que no sabes cuando ni dónde aparecerá esta vez. Recuerdas las fechas exactas de los últimos años pero nunca coinciden. Te preguntas si el reencuentro de este año será mejor que el anterior, o que si, por el contrario, habrá bastado 365 días para olvidarse de ti. No lo sabes con certeza, pero intuyes que, al menos hasta ahora, él también se alegra de verte.

A veces, solo es cuestión de tiempo que los caminos se crucen. Afortunadamente, te basta con ese tiempo limitado para mirarle a los ojos y desearle un buen año en silencio. Con una sonrisa. Hasta la próxima vez.

[Colaboración: Alaia Arriortua]

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