Tu vida no está escrita

¿Por qué nos sentimos solos cuando estamos rodeados de personas?

¿Por qué sentimos que nos equivocamos cuando toda nuestra vida está perfectamente planeada? 

¿Y por qué nos sentimos incompletos cuando lo tenemos todo?

Tómatelo con calma, piensa en ti, en qué es lo que realmente quieres. Piensa si estás con la gente que realmente te hace feliz, si esas personas serán capaces de dejar una huella en ti que no se borre con el paso de los años. Si, lees recordarás con melancolía y sonreirás por los buenos ratos que te hicieron pasar; si, cuando te los encuentres un día normal por la calle tras años sin verlos, descubrirás que aquel cariño que les guardaste en tu interior, sigue ahí sin desvanecerse. 

Si realmente aún no tienes claro que eso sea así, vete. No huyas, pero date una vuelta contigo mismo, haz lo que te gusta hacer. Léete otra vez tu libro favorito, escucha otra vez esa canción que te hace vibrar, cómprate un café caro de Starbucks, o esa sudadera que llevas tiempo queriendo pero que no consideras imprescindible como para invertir en ella. Cómpratela. Y ve a visitar a los tuyos, abraza a tu mascota hasta que te haga llorar, pásate toda una tarde viendo películas y comiendo palomitas. Haz lo que te de la gana, pero hazlo. 

Y que no exista el miedo ni la cobardía. Hazte valiente. Si estás haciendo algo que no te hace sentir vivo, déjalo. La vida corre a doscientos kilómetros por segundo y no podemos gastar tiempo en parar a repostar. No existen años perdidos, sino invertidos en descubrir que estabas equivocado y ponerle remedio. Siempre, siempre, siempre hay tiempo para rectificar, para tropezar y levantarse, porque al final, sabrás cuál es tu camino correcto. 

No olvides que tu vida no está planeada aún. Eres tú quien la crea, será como tú quieras que sea. 

[Colaboración: Esther Valverde]

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