¿Y qué tiene de malo ser una princesa?

¿No puedes ser una mujer fuerte y luchadora y además una princesa?

Está de moda eso de “yo no soy una princesa, soy una mujer fuerte, luchadora, en todo caso soy una princesa guerrera.” Y digo yo, ¿no puedes ser una mujer fuerte y luchadora y además una princesa?

Me gusta ponerme guapa, mirarme en el espejo, maquillarme, cambiarme otra vez de ropa porque no me convence. Hacerme fotos con cada modelito, posar con mil caras distintas, me gusta recogerme el pelo y soltarlo como si de una película se tratase. Me gusta caminar con mis amigas como si estuviéramos en una pasarela, me gusta pintarme las uñas, me encanta bailar con la música, me gusta ponerme tacones y sentirme guapa. Me gusta ayudar a mis amigas a elegir qué ponerse y me gusta irme con ellas de compras. Sí, definitivamente me gusta ser mujer.

Podéis estar pensando que soy una niñata frágil y presumida, podréis pensar que no hago otra cosa más que hacer de princesita, y ¿sabéis qué? Estáis equivocados, sí, me encanta ser así, y sí me gusta ser una princesa. Pero os diré otra cosa, no creáis que las mujeres tenemos que elegir entre una princesa Disney o Xena la princesa guerrera. Soy una princesa, y soy una mujer fuerte y luchadora también. No soy frágil porque me gusten las princesas, no soy menos fuerte por querer ponerme un vestido y querer besar a un sapo, no dejo de ser luchadora porque me encante la palabra princesa. Que me guste la ropa o mirarme al espejo no deja de significar otras muchas partes de mí. También me paso horas estudiando, lucho por aquello que quiero, defiendo mis ideas y a mis seres queridos. También sé discutir y sé enfadarme. Puedo mancharme de barro y ensuciarme si eso me hace pasarlo bien. Puedo reírme a carcajada limpia sin importarme si eso me hace la boca grande o arrugas en la frente.

Chicas, no os creáis que no podemos ser las dos cosas, todas podemos ser tantas como nos plazca. A mí me encanta que mi madre me diga princesita y mi novio me trate como tal y que luego me respeten y cuenten con mis ideas.

Y chicos, no penséis que porque una chica quiera ropa y zapatos ya no le gusta El Señor de los Anillos o Harry Potter, os aseguro que Hermione Granger también tiene sus momentos de princesa.

Las palabras son, junto con los gestos y miradas, el mejor vehículo de expresión. Estudiante de Magisterio, escritora en potencia y proyecto de fotógrafa. Escribir es mi manera de decirle al mundo que aquí hay alguien a quien deben escuchar.
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